Pintor y escultor. Hijo del orfebre Daniel Carreño y de Antonia María Rodríguez. Entre 1948 y 1950 estudió en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas. En este período su obra tiene como referencia la pintura precolombina y la figuración geométrica. En 1950, ya en París, formó parte del grupo Los Disidentes y colaboró en las actividades del Taller Libre de Arte de Caracas. Carreño se adhirió a las tendencias abstraccionistas de la época. Tempranamente comienza a realizar sus primeros relieves transformables por el espectador mediante un sistema de bisagras; Pierre Descargues los llamó Polípticos y Carreño los presentó en la Galería Arnaud en 1952, año y medio antes que Yaacov Agam presentara obras con propuestas parecidas en la Galería Craven, en 1953. Uno de estos polípticos fue reproducido en el catálogo del VI Salon des Réalités Nouvelles (París, 1951). Realiza estudios de grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes y en la Escuela del Louvre. En 1952 participó en la “Primera muestra de arte abstracto”, en la Galería Cuatro Muros de Caracas. Ese mismo año expuso junto a Édgar Negret en la colectiva “Grupo divergencias: 13 pintores, 4 escultores” (Galería de Babylone, París). Al año siguiente publica “Idées de l’artiste” (Cimaise, 4-5, París, julio 1953), texto que será llamado premanifiesto en el artículo del Diablo Cojuelo (Antonio Muiño) titulado “El expansionismo, último ‘ismo’ inventado en París por Omar Carreño, pintor abstracto” (El Nacional, 31 de diciembre, 1953). En 1953 realiza esculturas-poemas y sus primeros Ojos de buey (tableaux-objets), algunos de ellos transformables. Como único latinoamericano participa en la exposición “La síntesis de las artes”, en el IX CIAM, organizado por Le Corbusier, en Aix-en-Provence. En 1955 regresa a Venezuela y realiza las primeras esculturas en metal y pintura con laca. Ese mismo año concluye una escultura abstracta en hierro y cobre para el hall de entrada del Hotel El Conde, en Caracas. Fue director artístico de la revista Integral de Caracas (1956-1958), ha colaborado igualmente en las revistas Cimaise de París, Nuestro Tiempo de Buenos Aires, Cruz del Sur de Caracas y Arte y Sociedad de Roma. En 1956 convoca las primeras reuniones para la formación del movimiento expansionista, las cuales prosperan al año siguiente, y escribe “Límite y expansión del espacio” (Integral, 4. Caracas, junio de 1956). En el XVIII Salón Oficial de 1957 recibe el Premio Puebla de Bolívar, por su escultura en hierro Estable nº 1, primera escultura abstracta premiada en Venezuela. Ese mismo año ejecuta una escultura móvil de hierro de 10 m de alto, para la Plaza Municipal de Pariata; las aspas de la estructura giraban impulsadas por el viento. Realiza la policromía interior y exterior, con un mural en la parte externa del auditorio de la Facultad de Odontología de la UCV, único edificio encargado totalmente a un artista por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, en el proyecto de integración de las artes de la Ciudad Universitaria de Caracas. En 1958 fue nombrado comisario por Venezuela y jurado del Gran Premio en la Bienal Internacional de Venecia. Escribe “Arte y técnica de expresión”, texto fundamental para comprender su obra (El Nacional, 28 de enero de 1960).

Desde 1960 hasta 1963 se radica en París, recibe clases de René Huyghe en La Sorbona y de Pierre Francastel en la Escuela del Louvre (historia del arte y museología). A partir de este momento aborda el informalismo abstracto, etapa en la que tendrá reminiscencias de fondos marinos y que concluirá a finales de 1965. En 1962 participa con obras informalistas en “El arte latinoamericano en París” del Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París, obras que adquieren el escritor Romain Gary y la actriz Jean Seberg. En 1965 viaja a Roma, concluyendo su etapa informal con la llamada serie de las Tintas únicas, e inicia sus estudios de conservación y restauración.