Obras de arte recreadas con cascarones de huevo

En tiempos en los que el arte puede encontrarse tanto en los formatos clásicos como en los lugares más inesperados, siempre es bueno descubrir gente que hace algo nuevo y que mantiene una mentalidad fresca y abierta sobre los formatos en los que la expresión humana puede ser plasmada. Desde el lienzo, pasando por la instalación, hasta lo conceptual, los artistas hacen uso de todas las herramientas disponibles para generar un discurso. Es así como Süreya Noyan ha plasmado grandes obras del pasado al pintarlas en cascarones de huevo.
Klimt
La artista turca recrea los grandes cuadros que la humanidad posee y los lleva a un formato mínimo, delicado y frágil. Utiliza cascarones de huevo, mismos que limpia con un cepillo para después dibujar sobre ellos con delicadeza las pinturas que han cambiado al mundo.

pinturas cascarones noche estrellada
Aquí el huevo es el formato, o por lo menos lo que queda de él. A través de la historia ciertos elementos se simbolizan y el huevo siempre ha sido un extraño objeto que representa sexualidad y más, pero en la obra de Noyan, este simbolismo se deja atrás para representar simplemente la fragilidad. Dibujar y pintar sobre algo tan mínimo y delicado requiere de una destreza gigantesca. El grito de Edvard Munch es una pieza significativa hecha con una mezcla de colores que transmiten emociones universales. Noyan lleva todo el poder de este grito y lo funde con el cascarón, dando una reinterpretación que genera admiración debido a la dificultad de pintar con gran precisión sobre el huevo.

pinturas cascarones grito
Entre La noche estrellada de Van Gogh, El beso de Klimt o incluso la sutilidad y fuerza de La gran ola de Kanagawa, la artista es capaz de usar la dimensión del material para reproducir estas obras. Pero donde la destreza de la percepción de la artista es realmente impactante es en sus representaciones en blanco y negro de diversos monumentos de su tierra natal.

pinturas cascarones estambul

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Desde el Santa Sofía hasta la Mezquita Azul, Süreya Noyan copia estos inmensos monumentos milenarios en la naturaleza muerta del cascarón de huevo. Plasma en blanco y negro debido a la dificultad para recrear estas edificaciones a tan pequeña escala y ponerles color. Sin embargo, sus dibujos muestran una destreza espectacular; los detalles de cada lugar son expuestos de forma magistral.

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El arte en cascarones de huevo quizá nunca sea la tendencia mundial en el mundo del arte, pero la iniciativa de artistas como Noyan muestra que los paradigmas se han roto y la frase de que ahora “todo es arte” no es un peyorativo sino algo por lo cual enorgullecerse.

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